domingo, 15 de abril de 2012

La crisis de García Luna

El secretario en apuros.
Funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública federal, cercanos al titular Genaro García Luna, coinciden en que la crisis ya lo alcanzó a partir de dos asuntos: la discusión en la Corte sobre el asunto de la francesa Florence Cassez que trajo otra vez a la mesa de discusión si servidores públicos federales hicieron de su detención un montaje, y el caso Ayotzinapa, que pone en tela de juicio el trabajo de la Policía Federal en el operativo de desalojo de los estudiantes normalistas en Guerrero.

Ambos temas, dicen los consultados, hicieron ya insostenible la presencia de García Luna al frente de la apoyadísima y fortalecidísima secretaría y ocurrió lo inesperado. El funcionario presentó ya su renuncia a Felipe Calderón.

De manera paralela, el secretario no logró fortalecer enlaces ni relaciones con gente cercana a los dos candidatos a la Presidencia de la República Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota para consolidar su continuidad en el gobierno federal. Los priistas que colaboran con el primero lo aborrecen y de Josefina... sólo hay que recordar la grabación en la que la panista acusa que el secretario debería rastrear al "Chapo" Guzmán en lugar de estar pendiente de las conversaciones de ella.

Ahora, quienes trabajan en áreas clave de la SSP empiezan a difundar más datos. Por ejemplo, que Plataforma México es en realidad una fantasía, pues ni cuenta con los archivos de los que presume ni realmente opera como la gran base de datos que tanto anuncia; incluso preguntan: ¿alguien ya entró y corroboró este gran cerebro que no ha logrado conjuntar información de policías y delincuentes? Asimismo, dicen que los altísimos recursos que ha gastado la secretaría se han utilizado en remodelaciones a instalaciones y que el crecimiento de la Policía Federal es subjetivo, pues se ha encargado únicamente de conjuntar a integrantes de varias corporaciones que antes eran independientes y no pertenecían a la gran estructura de Seguridad Pública.  

En medio de esta crisis, García Luna ha movido a sus hombres clave a áreas de menor perfil para que durante lo que resta de la administración, ya no sean cuestionados. Por ejemplo, tras lo de Ayotzinapa, a Facundo Rosas le quitó el cargo de comisionado de la Policía Federal y lo convirtió en subsecretario de Prevención, Vinculación y Derechos Humanos. Por cierto, como comisionada llegó Maribel Cervantes Guerrero, quien sí tiene relación con el círculo cercano a Vázquez Mota.

Frente a este escenario no se sabe qué ocurrirá con el secretario que logró modificaciones legales para crear su super policía que incluso ha suplantado facultades de la Policía Ministerial y de otras áreas de la PGR y hasta donde se sabe, Calderón no ha respondido a su petición de renuncia.

Por si fuera poco, hay que anotar como contexto los siguientes datos:

La Auditoría Superior de la Federación detectó en su última revisión pagos millonarios atrasados, duplicidad de contratos, custodios “fantasmas” y pérdida de materiales adquiridos como parte de las irregularidades en la SSP.

Asimismo, la Policía Federal incumplió la meta programada en 2010 de disminuir los asaltos en carreteras de jurisdicción federal, ya que estos delitos aumentaron en 32.9%, respecto al promedio registrado en el periodo 2007‐2009.

La fiscalización de la cuenta pública 2010 revela que la SSP pagó con presupuesto de ese año operaciones por 598 millones de pesos que se devengaron en 2009, debido a que los recursos que se habían comprometido originalmente hace tres años los utilizó para cubrir otros compromisos.

La ASF también detectó duplicidad de contratos, pérdida de materiales adquiridos y la ausencia de facturas originales que sustenten diversos gastos.

Según la dependencia, Seguridad Pública pagó ilegalmente 60 millones de pesos por concepto de cuotas diarias de apoyo por comisiones, y erogó otros 375 millones de pesos no previstos en 2010 para comisiones que se llevaron a cabo en 2009.

Realizó un pago por 3.5 millones de pesos para 305 escoltas “fantasma”, debido a que no se halla su registro, y erogó otros 44 mil 500 pesos para personal que había causado baja, es decir, que ya no laboraba en la SSP.

Finalmente, la ASF señala que la dependencia que dirige Genaro García Luna no justificó la contratación de 595 plazas eventuales, por un monto global de 21 millones de pesos, para dar servicio de seguridad a instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad.

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